Historia

Nuestra empresa inicia labores con reconocimiento oficial el 08 Marzo de 1993,mediante resolución expedida por el ministerio de Transporte para la época denominado INTRA (Instituto Nacional de Transporte), autorizándonos capacitar o formar conductores de categoría tercera y cuarta; a los seis meses solicitamos autorización para capacitar conductores de motocicleta, siendo la primera escuela del País en obtener la autorización y en el año de 1994 se obtiene la licencia para formar conductores de quinta categoría, permitiendo en tan corto tiempo posesionarse como una de las dos mejores de Risaralda.

  • El recurso humano con el que inició labores consistía en una secretaria, representada por mi señora Gloria Inés Ruiz Duque y el cargo de instructor y mensajero que lo ejercía yo José Albeiro Cárdenas L. Empezamos a posesionar tanto nuestra empresa que mis jornadas de trabajo en algunos momentos era de doce horas diarias, pues no podíamos quedarle mal a nuestros clientes, esto también nos obligó a contratar otro instructor, José Diego Marín Correa, fue nuestro primer empleado y aún hoy está con nosotros.

  • En el año 2004 obtenemos por parte de la secretaría de Educación de Dosquebradas el reconocimiento como Institución de Educación no formal.

  • Para este momento laborábamos en dos turnos, de 7 a 1 y de 1 a 9 de la noche, utilizando el único carro que teníamos, un Chevrolet Chevette modelo 1984, que conservo como amuleto de suerte de lo que es hoy nuestra gran empresa Rutas del Risaralda. En 1995 teníamos ya tres carros y tres empleados más y en ese mismo año nos estrenamos el primer carro, un microbús Mitsubishi. En 1996 compramos otro carro nuevo Renault 9. En 1997 adquirimos otro carro un Renault Twingo y en 1998 tuvimos el primer revés, cuando nos hurtaros un Campero Mitsubishi; a partir de ahí también nos llegó la crisis económica que afectó al país en el 2000.

  • Desde el inicio de su creación hasta la fecha, siempre hemos tenido un firme propósito de ser la institución más competitiva en la formación de conductores profesionales. No puedo dejar de reconocer que la Institución Para el trabajo y desarrollo Humano Rutas del Risaralda se debe primero a Dios nuestro Señor que nos ha ayudado a consolidarla, a mi Familia en cabeza de mi señora esposa y a los empleados que hoy están, y a los que han pasado por ella; porque han dedicado mucha parte de su tiempo y de su vida a formar conductores profesionales con responsabilidad para bien de la seguridad vial delpaís. Seguiremos trabajando y cambiando como lo exige la norma hasta cumplir la totalidad de los requisitos.